Sistemas: Sistemas de tubería mojada J-1, sistemas de preacción E-1
Antecedentes:
El Museo de las Ciencias "Príncipe Felipe" forma parte de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, un moderno conjunto de edificios e instalaciones que pretende ser el espacio de divulgación científica y cultural más importante de Europa. El Museo fue abierto al público el 13 de noviembre de 2000, y en sus primeros seis meses de vida recibió ya más de 2 millones de visitantes. Su carácter interactivo, sus grandes dimensiones y el excelente edificio, obra del arquitecto Santiago Calatrava, están atrayendo al lugar a un mayor número de visitantes que cualquier otro museo de ciencias de España.
Productos utilizados:
La protección contra incendios en un edificio tan singular exigió una cuidada selección de los materiales a emplear. Por esa razón se utilizaron rociadores ocultos Mirageâ de Viking en las zonas en las que la estética debía ser preservada, mientras que bajo la cubierta principal, de hasta 30 metros de altura, se instalaron rociadores de gran orificio pintados en poliéster blanco. Se utilizaron sistemas de preacción con enclavamiento simple, lo que permite asegurar una protección eficaz del valioso contenido del museo, de las personas que lo ocupan, y del edificio.
Beneficios de los sistemas de preacción E-1:
- Al instalarse en combinación con un sistema de detección electrónico, la red de rociadores se mantiene sin agua, por lo que no hay riesgo de descargas accidentales cuando no hay un fuego.
- Puesto que la detección electrónica (que llena de agua las tuberías) se activa antes que los rociadores, la efectividad del sistema es similar a la de un sistema de tubería mojada.
- Las tuberías se mantienen presurizadas con aire para detectar cualquier avería que se produzca en la instalación.